martes, 28 de febrero de 2012

Bajo este cielo todo cambia

Fotografías. Ricardo Gomes Gomes


La vida en la montaña nos permite evidenciar los cambios diarios de la naturaleza. Al levantarme tengo el privilegio de observar la modificaciones que día a día ocurren a mi alrededor.

Entre finales de Diciembre y Enero sorprenden la floración de la Majagua, un árbol muy alto con flores de color rosa viejo y guayaba. Ya en Febrero sus colores se hacen más tenues. Junto a ellas los inmensos Dragos, con sus hojas blanco-nacarado y sus flores blancas en espiga, que en las noches de luna llena parecen copos luminosos.

La grandiosa Ceiba se desnudó y se vistió de un sorprendente color dorado, combinaba con las flores de orquídeas en forma de pompón morado, que se refugian en la primera horqueta de éste inmenso e imponente árbol.

Ya los bucares se están cubriendo de fuego encendido. Allí tendremos la oportunidad de observar cuanto pajarito existe en la zona. Desde un colibrí hasta las escandalosas Guacharacas.

En cuanto a las aves, quiero contarles que de los colibríes, la familia del Mango pechinegro ya regresó de su viaje emprendido en Octubre. Como siempre, primero llegaron los machos y ya empezaron a llegar las hembras. Al principio un poco tímidos, pero poco a poco se acostumbran nuevamente al bullicio de los demás. Como siempre hizo su visita fugaz el Colibrí Nuca blanca, todos los demás habituales están presentes. De los ermitaños el Pecho Canela y el Ermitañito garganti-rayado dando vueltas entre las coquetas y las mermeladas.

Ya empezaron a llegar los Azulejos Golondrina. Muy contentos porque consiguieron en el tanquecito de las Reinitas un lugar donde bañarse. Otros invitados al baño son los Azulejos, la Copino y las Tangaras Pintadas.

La Reinita Montañera muy contenta viéndose en un espejo, donde pasa horas revoloteando.

En los alrededores de la casa, he podido observar las Candelitas: La gargatipizarra y la Migratoria. Los Pico de Frasco comiendo nisperitos del Perú y Guayabas, el Pico gordo azul, muchos Periquitos Mastranteros y Cara Sucia.

De las Paraulatas, la Ojo de Candil y la Montañera canturrean por los comederos. Las Lechocera-Ajicero, con su perfil griego, combate en los comederos. Los querrequerre en un nutrido grupo. Todos ellos se reúnen a comer, compiten y establecen su jerarquía en los comederos.

El cielo en esta época está muy despejado, a pesar de que aquí en la montaña se nubla con cierta frecuencia. Las hermosas noches de estos días están dominadas por Orion y Sirio, su fiel y brillante compañero. Hace dos noches observamos la maravillosa triangulación entre Venus, Júpiter y La Luna en creciente. Ese hermoso espectáculo fue todo un regalo.

Los Niños en Amaranta

Desde hace más de un año los niños de la comunidad se han ido incorporando a nuestro proyecto en Amaranta. Son un grupo de muchachitos cuyas edades oscilan entre los 3 y los 12 años. Ellos, en los bordes de la calle Codazzi, junto con sus padres o sus abuelos se ocupan de sus Jardines. Cada uno de los jardines están rotulados con sus nombres. Además, dos tardes a la semana salimos a la calle, allí recogemos la basura, hablamos de reciclaje y de la importancia no solo de cuidar sino de amar y respetar a la naturaleza. También están aprendiendo a reconocer los árboles y las aves de la zona. Es una experiencia maravillosa y gratificante, disfrutamos mucho en nuestras caminatas. Más adelante se los iré presentando.

Cecilia Martínez


lunes, 2 de enero de 2012

Mi árbol de Indiecito


En algunas ocasiones tuve la oportunidad de observar que muchas de las aves que llegan a comer al observatorio se presentaban con una “pollinita roja”. Les hice un seguimiento y me di cuenta que eso ocurría entre los meses de Noviembre y Enero. Precisamente en esos meses florea un hermoso arbusto, con unas ramas largas, hojas muy verdes y lanceoladas, dispuestas de manera opuesta y que produce unas hermosas florecitas de color vinotinto, que colocadas una detrás de otra forman una fila. Este arbusto se llama Indiecito.

Es allí donde la tangara copino, los azulejos, los chocolateros, el verdín de montaña y otras aves más colorean su pico y su frente con el polen de estas florecitas. Cada flor posee un cáliz en forma de copa, estambres largos y en el fondo una fruta muy pequeña y dulce.

Hace más o menos cuatro años conseguí unas estacas y las sembré muy cerca a una de las ventanas de la posada. Este año hizo su primera floración. De verdad es una maravilla observar todos aquellos pajaritos sobre las ramas, disfrutando de ese magnifico néctar. El Verdín de montaña, un pequeño pájaro con unos hermosos y bien distribuidos colores: verde claro, amarillo y azul cielo. Un hermoso pajarito que todos los años, en ésta época, se da banquete en los indiecitos.

Como dice Jesús Hoyos en su magnifico libro Arbustos Tropicales Ornamentales, el Indiecito (Pehria compacta) originario de Los Andes de Venezuela y Colombia, crece en forma silvestre en las zonas altas y templadas de la Cordillera de Los Andes y de La Costa; y debería sembrarse como árbol ornamental en plazas y jardines. Particularmente voy a ubicar un rinconcito en la Calle Codazzi para sembrar tres o cuatro de estos arbolitos. De esta manera tendríamos en nuestra calle no sólo unos arbustos hermosos que sirvan de ornamento, sino también una fuente alimenticia natural para muchas aves de la zona, así como un sitio más para la observación de aves.

Cecilia Martínez

viernes, 23 de diciembre de 2011

Septiembre y Octubre en Amaranta


La llegada de un pichón de Ermitaño Garganti Rayado es sólo una de las cosas hermosas de Septiembre y Octubre de 2011. Para leer el reporte completo pulsa aquí